Los miedos no tienen sueño

A veces la vida se empeña, no en ponernos zancadillas, no piedras en el camino, sino muros eternos, con alambradas coronadas con bonitas concertinas en su vértice.

Y sí, a veces son difíciles de sortear, intentas saltarlas, rodearlas, e incluso tumbarlas, pero están ahí por algo, para que aprendas alguna lección, aunque a priori machacas tus puños contra ellas, de ese modo son difíciles de derribar.

Si has llegado hasta aquí, es porque en algún momento me seguiste, me leíste o supiste de mi, hasta que de pronto, un 24 de diciembre, desaparecí sin más, sin dejar rastro, como si se me hubiese tragado la tierra.

Ese fue el día que el mayor muro, con el mayor foso cayó sobre mi.

La tristeza. (Si te apetece, te dejo una canción que explica muy bien cómo me he sentido todo este tiempo)

Los primeros meses me empeñé en intentar obviarlo, hacer como que no existía, esperando que con el tiempo como por arte de magia desapareciese, después cambié de estrategia, intenté hacerlo caer con fuerza bruta, hasta que finalmente me senté a observarlo, e intentar dialogar con él.

Han pasado 10 meses, y hoy por fin puedo decir he encontrado la solución al muro inquebrantable, ese abismo en el que había caído, y del que pensaba era imposible salir.

He aprendido mucho, he pensado mucho, y sobre todo, he valorado mucho más a las personas que, a pesar de todo, han seguido ahí, dándome ese empujón, para que no abandonase sin haber peleado antes.

Valle (siempre has estado ahí, y ahora ya no sé vivir sin ti, parte de esta victoria es tuya)

Carolina ( ese “Anda, venga, las dos juntas!”  me llegó al alma, y sé que esto es para siempre, no desaparezcas nunca)

Elena (gracias por buscarme y encontrarme, por la paciencia, por existir y por haberte cruzado en mi camino)

Miriam, Dana, Pasky, Gianella ( por no olvidaros de mi)

Antonio (sobre todo a ti, al final el amor termina curándolo todo, no hay mejor, ni más potente medicina, que tus abrazos, te lo debo todo)

Y a todos aquellos que os percatasteis de mi ausencia, y vinisteis en mi búsqueda sin haberos llamado.

Gracias, y mil gracias por haber estado ahí, por haberme reconstruido casi casi desde cero, pedacito a pedacito, os lo debía.

Y ahora sí, ¡ya estoy aquí!

 

11 comments on “Los miedos no tienen sueño”

  1. Ya veo que no solo fue un año difícil para mi, aunque me pusieras tu mejor cara al darme ánimos. Tan enfrascada estaba en mi problema que no veía el tuyo. Perdóname. El sol siempre vuelve a salir y después de la tormenta siempre llega la calma. A veces son necesarios estos estados de ánimo para valorar lo que realmente tienes a tu alrededor. Te lo he dicho mil veces y te lo repito, vales muchísimo, solo tienes que confiar en ti para lograr todos estos bonitos objetivos que tienes en la vida. Encontrarte para mi ha sido un remanso de paz en el que espero hallarme muchos años más juntas. Las dos juntas!! Te quiero mogollón, princesa. Bienvenida de nuevo!

    • Corazón siempre has estado ahí, era yo que era incapaz de sacar lo que había dentro, no tengo que perdonar nada, te tengo que agradecer que hayas seguido ahí a pesar de que durante este año he sido como un caracol, te quiero y te requiero y ya sabes que una de las mejores cosas que me llevo es haberte conocido, un abrazo preciosa!

  2. Pues sí, se te ha echado de menos y a veces por discrección una no pregunta. Me alegro de q vuelvas a escribir y que sea lo que sea lo que ha pasado sea eso: pasado. Bienvenida. Un besazo 🙂

  3. Preciosaaaaa!!!

    Soy Bea y mira que me entristece leerte y enterarme ahora del mal momento que has pasado. No nos conocemos en persona ( espero que algún día si podamos) pero virtualmente sí. Eres una belleza de persona por dentro y por fuera. Siempre te agradeceré tu amabilidad y colaboración.

    Y aunque sé que pueda sonar a tópico, aquí me tienes para cualquier cosa que necesites. De verdad que no es una frase hecha, lo digo desde lo más profundo del corazón .

    Todo el cariño y apoyo del mundo para ti.

    Un abrazo muy fuerte

    • Bea, muchas gracias, no sabes lo que me alegra ver que sigues por aquí 🙂 no nos conocemos en persona, pero sé que lo dices de corazón, y de verdad que me llegan muy adentro tus palabras, mil gracias y mil besos

  4. Aiiiixxxx!!! Como se te echaba de menos Rebeca…y es que llegas muy profundo, hasta tocar el corazoncito. Me alegro tanto!! Re-que-te-bienvenida y a vivir!!! Un abrazo.

    • Ains mi corazón, qué grande eres! ya sabes que estoy aquí gracias a ti y a que siempre has estado ahí, eres una gran persona, qué suerte haberte encontrado y que hayas querido unirte a este proyecto, estoy en deuda contigo, y lo sabes 😉

  5. Por mi parte bienvenida, la verdad que si que me sorprendió la ausencia, pero yo soy de las que paso mis movidas sola y siempre pienso que los demás son igual… Espero que tu movida haya disminuido, pero veo que vuelves con fuerza… Animos… Y saludines

    • Hola Patry, así pasó, quise pasar el chaparrón sola, pero por suerte tengo gente muy bella rodeándome, esas personas que vienen sin que haga falta ni llamarlas, para mi, son una joya, y estoy en deuda con ellas por siempre, mil gracias por seguir por aquí 🙂

  6. Rebeca!!! Estoy muy contenta de que hayas vuelto. Se te echaba mucho de menos… y es que llegas muy profundo hasta tocarnos el corazoncito.
    Mucho ánimo y fuerza para vivir la vida que tenemos y en la que hemos tenido la suerte de poderla compartir un poquito y ni que sea virtualmente, con personas como tú.

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