Es llegar al gigante sueco y me descontrolo, me pierdo por los pasillos y lloro al salir por la caja.

Si pudiese me iría a vivir allí (eso es lo que hicieron estos creativos al ser contratados por Ikea) (Señores de Ikea ¡secuéstrenme!)

¿No es cierto ángel de amor, que en Ikea más pura la luna brilla, y se respira mejor? : D

En una de mis últimas visitas, cómo me suele ocurrir siempre, terminé encontrando algo que no buscaba (¿no te ocurre que sueles marcharte de Ikea con cosas que ni siquiera sabias que necesitabas?) y en esta ocasión fue la cama reversible Ikea Kura (sí, sí, reversible, has leído bien)

Fue verla y mi corazón empezó a latir, fue un flechazo total (un fall in love, vamos)

Pero pensándolo bien creo que no fue por la cama en sí, sino por la cantidad de posibilidades que tiene.

Cama arriba, cama abajo, espacio para almacenar juguetes, escondite, espacio de lectura…infinito y más allá.

Así que al llegar a casa lo primero que hice fue escribir en Google «Ikea Kura» y mira lo que encontré:

Ikea Kura (¿es para llorar de emoción, o no?)

Así te puedes hacer idea de lo que me costó elegir 5 fotos (¡solamente!) para enseñarte.

Disfrútalas:

Las mil posibilidades de la cama Ikea Kura

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Las mil posibilidades de la cama Ikea Kura

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Las mil posibilidades de la cama Ikea Kura

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Las mil posibilidades de la cama Ikea Kura

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Las mil posibilidades de la cama Ikea Kura

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Si tú también eres fan, fan de Ikea y su cama Kura, puedes contármelo en los comentarios, así sabré que no soy la única que no llamaría a nadie si un día cerrasen Ikea conmigo dentro ; )

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